La GSMA anunció el 30 de marzo de 2026 la versión final del RCS Universal Profile 4.0 que incorpora Messaging‑Initiated Video Calls (MIVC), una función pensada para convertir chats RCS 1‑a‑1 o grupales en llamadas de video interoperables entre dispositivos y redes, según el comunicado oficial citado por The Verge. Por ahora Apple y Google no han confirmado soporte, de modo que la promesa de una videollamada nativa entre iPhone y Android sigue siendo teórica.
¿Qué es MIVC y qué promete?
MIVC (Messaging‑Initiated Video Calls) es, en palabras de la GSMA, un mecanismo para arrancar y sincronizar llamadas de video desde la línea de conversación RCS y permitir que miembros del grupo se incorporen cuando puedan. Además, RCS Universal Profile 4.0 añade formato de texto y la posibilidad de compartir audio, video e imágenes en “mayor calidad”, según la GSMA (comunicado, 30/03/2026). Esto cambia la arquitectura: en vez de saltar a apps separadas, la llamada viviría dentro del hilo de mensajería. Vemos dos promesas concretas: continuidad de la conversación y sincronización de registros dentro del chat. Pero una promesa técnica no es lo mismo que una disponibilidad real: hace falta que fabricantes, operadores y las plataformas de software la implementen y coordinen políticas de cifrado y privacidad.
¿Cuándo podríamos usarlo en Argentina?
La respuesta corta: depende. Globalmente, Android domina el mercado móvil, con aproximadamente 72% frente a 27% de iOS en cuota de sistemas operativos móviles durante 2024, de acuerdo a StatCounter (base: cuota global anual 2024). Eso significa que, si los operadores y fabricantes habilitan RCS con MIVC, una gran parte de la base de usuarios podría acceder a la función rápidamente. Sin embargo Apple mantiene iMessage exclusivo de iPhone desde su lanzamiento en 2011 (Apple press release, 2011), y no hay señales públicas de que vaya a abrir iMessage o adoptar RCS en 2026. Para usuarios en Argentina la adopción también dependerá de las políticas de los operadores locales y de si las versiones de Android preinstaladas soportan el Universal Profile 4.0. En suma, la infraestructura existe en el estándar, pero la disponibilidad práctica será fragmentada hasta que Apple y los principales operadores anuncien soporte.
¿Qué cambia para los usuarios y para la privacidad?
Interoperabilidad conviene a la experiencia: menos saltos entre apps y menos fricción para iniciar llamadas grupales. Pero también plantea preguntas de seguridad y gobernanza. El anuncio de la GSMA no detalla en su comunicado final si el MIVC exige cifrado de extremo a extremo por defecto ni cómo se gestionarán metadatos y registros sincronizados dentro del hilo. Históricamente, RCS ha tenido implementaciones y niveles de seguridad variables según operador y cliente, lo que genera riesgos de fragmentación en la protección de datos. Además, la sincronización de registros de llamada dentro del chat aumenta la superficie de exposición si las políticas de retención no son claras. Vemos necesario que cualquier despliegue venga acompañado de especificaciones públicas y auditorables sobre cifrado, retención y acceso a metadatos.
¿Qué pedimos desde esta columna?
Apoyamos la interoperabilidad entre plataformas de mensajería cuando mejora la experiencia del usuario sin sacrificar seguridad ni transparencia. Exigimos tres requisitos antes de una adopción masiva: 1) métricas públicas de interoperabilidad y seguridad publicadas por la GSMA o los fabricantes (por ejemplo, tasa de fallos de llamadas y porcentaje de sesiones con cifrado habilitado), 2) documentación y guías en español para operadores y usuarios en LATAM, y 3) gobernanza con revisión humana: auditorías independientes y mecanismos de reporte antes de activar MIVC a gran escala. Si Apple y Google anuncian soporte, la mejora será relevante; hasta entonces, lo que tenemos es un estándar prometedor, no una función disponible para todos. Nosotros apoyamos avance técnico, pero pedimos transparencia y normas claras antes de que la novedad llegue al público masivo.