El 3 de abril de 2026 el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) difundió un video amenazando la instalación de OpenAI en Abu Dhabi, mostrando imágenes del centro en construcción y advirtiendo ataques contra empresas energéticas y tecnológicas de la región, según The Verge.

¿Qué pasó y quién lo publicó?

El video fue publicado en la cuenta de X de un medio respaldado por el Estado iraní el 3 de abril, y en él el IRGC habla de la “aniquilación total” de objetivos vinculados a Estados Unidos antes de mostrar imágenes del complejo que identifica como la instalación de OpenAI en los Emiratos Árabes Unidos. Según The Verge, el material incluye además una imagen errónea de directivos y una captura satelital atribuida a Google Maps.

Esta pieza fue señalada originalmente por Tom’s Hardware y luego reproducida por The Verge; ambas publicaciones recogen que el video mezcla imágenes públicas con mensajes hostiles. La publicación también conecta las amenazas con comentarios del expresidente Donald Trump en Truth Social y una entrevista con ABC News, en la que amenazó con atacar infraestructuras si Irán no accede a condiciones, según The Verge.

¿Qué riesgo real corre la infraestructura de IA?

No toda amenaza mediática equivale a capacidad operativa. Aun así, la mezcla de propaganda, imágenes satelitales y referencias a empresas concretas exige soberanía operativa y planes de contingencia. Según The Verge, la instalación de Abu Dhabi forma parte de un Stargate valorado en aproximadamente 30.000 millones de dólares y del paraguas financiero de la iniciativa global de alrededor de 500.000 millones, cifras reproducidas desde Tom’s Hardware.

OpenAI, en una actualización de octubre de 2025, describió instalaciones preparadas para contener hasta 16 gigavatios de potencia de cómputo y con un objetivo de desplegar 200 megavatios en 2026, según esa comunicación de octubre. Esa diferencia temporal —lo que se mostraba como “comienzos” en octubre de 2025 versus las imágenes y amenazas de abril de 2026— obliga a distinguir entre instalaciones plenamente operativas y obras en curso.

¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?

Para proveedores, desarrolladores y consumidores en Argentina la noticia tiene varios efectos prácticos. Primero, cualquier interrupción física o temor a ella puede retrasar despliegues y contratos que dependen de capacidad en la región MENA o de partners tecnológicos globales como Oracle, Nvidia y Cisco, citados por The Verge como inversores en Stargate.

Segundo, la dependencia de infraestructura concentrada subraya por qué pedimos documentación en español y métricas públicas: sin claridad sobre dónde y cómo se ejecutan modelos, empresas argentinas no pueden evaluar riesgos de continuidad, latencia o cumplimiento. Por último, la percepción de riesgo puede acelerar decisiones de multi-cloud o migración a proveedores con infraestructuras más cerca de LATAM; eso es un costo que muchas pymes locales aún no cuantifican.

Qué deberían hacer OpenAI y los gobiernos

La respuesta técnica y la política deben ser separadas pero coordinadas. En lo inmediato, OpenAI y sus socios deben publicar métricas de resiliencia y disponibilidad de forma pública y verificable, además de explicar en español las implicancias para clientes internacionales, tal como hemos reclamado en notas previas sobre la compañía.

Los gobiernos y reguladores deben exigir planes de continuidad, auditorías de seguridad física y ciberseguridad, y mecanismos claros de gobernanza con revisión humana sobre la cadena de suministro. También proponemos que las empresas con infraestructuras críticas publiquen inventarios de dependencias clave (proveedores de energía, redes y hardware) y escenarios de riesgo por escrito, para que clientes en Argentina y la región puedan tomar decisiones informadas.

En resumen, la amenaza del IRGC sobre Stargate no es un caso aislado de propaganda: expone vulnerabilidades reales en la infraestructura de IA global. Apoyamos la iniciativa técnica detrás de proyectos como Stargate, pero exigimos métricas públicas, documentación en español y gobernanza con revisión humana sobre la cadena de suministro antes de que la infraestructura se considere segura para clientes en América Latina.