Apple presentó una nueva MacBook Air con chip M5 y MacBook Pro con M5 Pro y M5 Max; la MacBook Air parte en US$1,099 (13”) y US$1,299 (15”), ofrece 512 GB de base y saldrá a preventa el 4 de marzo con disponibilidad en tiendas desde el 11 de marzo, según Apple (vía la nota de Stevie Bonifield).
¿Qué cambia con el M5?
La noticia principal es el salto de procesador y la mejora en la base de almacenamiento: Apple señala que la MacBook Air ahora arranca con 512 GB de SSD y que ese disco tiene “2x faster read/write performance compared to the previous generation” (según Apple, citado por Stevie Bonifield). Además, la Air suma Wi‑Fi 7 y Bluetooth 6, lo que mejora la conectividad en redes domésticas y periféricos compatibles. Vemos dos efectos prácticos: 1) para quien trabaja con archivos grandes (video, diseño) la base de 512 GB reduce la necesidad inmediata de discos externos o suscripciones a la nube; 2) el incremento en velocidad del SSD mejora tiempos de carga y exportación. Si llegaste hasta acá, ya tenés lo más importante: más almacenamiento base y una promesa de SSD notablemente más rápido (según Apple).
¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?
Los precios oficiales en Estados Unidos son US$1,099 y US$1,299 para la MacBook Air, según Apple (vía Stevie Bonifield); en la práctica, el valor local en Argentina suele superar el precio en dólares por impuestos, aranceles y costos logísticos. Por eso, recomendamos mirar el precio final en locales oficiales y distribuidores autorizados antes de decidir. La duplicación del almacenamiento base (a 512 GB) cambia la ecuación de compra: donde antes la versión base obligaba a comprar un upgrade de disco o depender de la nube, ahora la configuración inicial cubre a más usuarios. Para pymes o profesionales creativos locales, esto puede traducirse en menos gasto adicional en discos externos y en menos dependencia de servicios en la nube, lo que afecta también la trazabilidad y control de datos a la hora de almacenar información sensible.
¿Vale la pena actualizar ahora?
No es una respuesta única: si tenés una Mac con chip M1/M2 o una Intel reciente, conviene evaluar el uso. Para quienes priorizan velocidad de SSD y conectividad (Wi‑Fi 7), la nueva Air ofrece mejoras concretas: 512 GB de base y SSD “2x faster” vs. la generación anterior (según Apple). En cambio, si tu flujo es correo, documentos y navegación, la ganancia real puede ser marginal frente al costo extra. Otro punto clave es el precio: Apple confirmó preventa el 4 de marzo y disponibilidad en tiendas el 11 de marzo (según la nota de Stevie Bonifield), así que hay tiempo para comparar ofertas locales. Si querés ahorrar, una alternativa honesta es esperar una baja de precios de las generaciones previas o buscar stock de modelos M1/M2 que suelen bajar de precio cuando se lanzan nuevas versiones.
Recomendaciones prácticas: trazabilidad y control de datos
Antes de comprar recomendamos checklist sencillo: 1) verificá si la configuración base (512 GB) es suficiente para evitar subir datos sensibles a la nube; 2) activá cifrado de disco (FileVault) y probá copias de seguridad locales con Time Machine o un NAS; 3) preguntá al vendedor sobre políticas de servicio y opciones de exportación de datos si usás apps empresariales. Priorizamos trazabilidad y control de datos: que el dispositivo permita backups reproducibles y exportables es más valioso que una mejora de benchmark que después no podés auditar. Si esto te parece mucho, la alternativa simple es mantener el equipo actual y esperar una oferta en los modelos previos: la mejora existe, pero no siempre justifica el costo inmediato.